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Pocos padres
están conscientes de todas las ventajas específicas del
amamantamiento exclusivo durante los seis primeros meses de vida de un
bebé. Este capítulo le anima a cumplir con su deseo de amamantar a su
bebé y ofrecerle sólo leche durante al menos los seis primeros meses
de vida.
Producto natural: el mejor
Su leche es el
mejor alimento que le puede dar a su bebé. La leche del pecho tiene
todas las calorías, proteínas, vitaminas, agua y otros elementos
esenciales necesarios para el crecimiento de su bebé, excepto la
vitamina D que es producida por el cuerpo del bebé al ser expuesto a la
luz solar. La Naturaleza, que realizó un trabajo fantástico cuidando y
desarrollando una nueva vida dentro de su cuerpo durante los nueve meses
antes del nacimiento, dispone igualmente de un alimento completamente
nutritivo para el crecimiento de su bebé después del parto. La
Naturaleza trata de establecer una continuidad entre el alimento que le
da al bebé en el útero y el alimento que le puede dar en sus pechos.
En realidad, esta continuidad es tan pronunciada que incluso si tiene un
bebé prematuro, la leche se ajusta de forma correspondiente.
Desde el punto
de vista del bebé, el amamantamiento sin restricciones desde un
principio puede ser muy importante para su salud. La secreción
producida por el pecho de una madre al nacer, el colostro, es diferente
y más rica que la leche que seguirá a continuación. La primera leche
es valiosa para la salud del bebé, ya que las células presentes en el
colostro ingieren y destruyen bacterias. Esta capacidad de lucha contra
las infecciones continúa con la producción de leche del pecho día a
día y mes a mes e incluso año a año. El colostro cambia para
satisfacer las necesidades variables de su bebé. El colostro del primer
día no es igual que el colostro del segundo día, y no hay ninguna
fórmula que pueda duplicar estos cambios día a día o incluso hora a
hora. Cuando empieza a salir la leche transicional, se producen cambios
similares para satisfacer las necesidades del bebé, y la lecha materna
sigue cambiando a medida que crece el bebé. La leche materna es
realmente un alimento vivo.
Los bebés
amamantados exclusivamente pueden parecer obesos cuando son bebés y
esto puede preocupar a los padres. Sin embargo, un médico amigo nuestro
que promueve el amamantamiento ha visto a muchos bebés obesos,
amamantados y alimentados con biberón. Dice que existe una gran
diferencia entre la obesidad debida a la alimentación con biberones y a
la debida al amamantamiento. A medida que se convierten en niños
activos y caminan y corren, los niños alimentados con biberón tienden
a retener su aspecto grueso mientras que los amamantados adquieren un
aspecto más delgado.
¿Tiene la
naturaleza un plan dietético para su bebé?
Creo que sí. La presencia
de un fuerte reflejo de succión y la carencia de dientes son signos
físicos que indican que la naturaleza pretende que los bebés se
alimenten de leche en los primeros meses de vida. Cuando estaba
estudiando para ser una higienista dental, nos enseñaron que los
primeros dientes se llamaban antes dientes de leche. Eso no tenía
sentido para mí como estudiante universitario al no haber estado
expuesta al amamantamiento. Sin embargo, teniendo en cuenta el plan
natural de una lactación prolongada, veo fácilmente por qué se
llamaban dientes de leche. Estos dientes empiezan a salir a mitad del
primer año del bebé. Aproximadamente en este tiempo la coordinación
de las manos del bebé es mejor y empieza a ponerse cosas en la boca.
Pronto estará listo para una introducción gradual de alimentos
sólidos mientras sigue tomando solamente leche del pecho para su dieta
líquida. Al empezar a dar pronto a un bebé de menos seis meses
alimentos o líquidos significa que el bebé está recibiendo menos y
menos leche materna. Repetimos que, normalmente, el bebé de menos de
seis meses sólo necesita leche del pecho. No necesita nada más.
Las ventajas
emotivas del amamantamiento deben valorarse tanto como las ventajas
físicas. Cada vez se hace más hincapié en la importancia del contacto
entre la piel de los padres y del niño, ya sea en el acto de amamantar
a un bebé, frotarle la espalda o mecerle para que se duerma. El
contacto físico hace que se sienta querido y apreciado. La lactancia
exclusiva garantiza que el niño reciba un contacto frecuente con su
madre durante los primeros seis meses de vida. La naturaleza sigue
asegurando esta relación física y emotiva durante la lactación
prolongada.
Ventajas médicas reconocidas
En diciembre de
1997 la Academia de Pediatría de EE.UU. (AAP) publicó una declaración
firme sobre el "Amamantamiento y el uso de la leche humana" en
la que la Academia recomendó que la nueva madre amamantara
exclusivamente durante los primeros seis meses y que el amamantamiento
"siguiera durante al menos 12 meses, y después durante tiempo como
lo desee". La AAP afirmó que "la leche humana es
exclusivamente superior para alimentar bebés" e informó sobre una
serie de beneficios comprobados y posibles beneficios protectores del
amamantamiento. Como respaldo de esta normas, la declaración indicó
más de 100 estudios científicos.
Las ventajas
definitivamente demostradas para el bebé, según la AAP,
son que el amamantamiento "disminuye
la incidencia o la gravedad de
diarrea
infecciones de las vías
respiratorias bajas
otitis intermedia [infección del
oído interno]
bacteremia [bacterias en la
corriente sanguínea]
meningitis bacteriana
botulismo
infección de las vías urinarias y
enterocolitis necrótica [parte de
los intestinos mueren y tienen que seccionarse]."
Esta
declaración también cita ocho beneficios para el bebé que aún no han
sido demostrados completamente. Estos efectos se llaman posibles
efectos protectores de la lactancia. Existe la posibilidad de que
el amamantamiento proteja contra las enfermedades siguientes:
• síndrome de muerte súbita del
bebé
diabetes mellitus dependiente de
insulina
enfermedad de Crohn
colitis ulcerativa
linfoma
enfermedades alérgicas y
otras enfermedades digestivas
crónicas."
El amamantamiento también puede
mejorar el "desarrollo cognitivo".
La AAP cita ocho beneficios para la
madre lactante:
menos sangrado después del
parto
más involución uterina rápida
menos pérdida de sangre
menstrual durante meses después del parto [muy familiar para
los lectores de este libro]
una vuelta rápida al peso
anterior al embarazo
reanudación demorada de la
ovulación con mayor espaciamiento de los hijos [también
familiar para los lectores de este libro]
remineralización mejorada
de los huesos después del parto con disminución de las
fracturas de caderas en el período posmenopáusico
riesgo reducido del cáncer de
ovarios
riesgo reducido de cáncer de
pecho premenopáusico.
El objetivo de
la Academia de Pediatría de EE.UU. es disponer de un 50% de madres
nuevas en EE.UU. que den de pecho a los seis meses después del parto
para el año 2000. Cuando se publicó este informe, solamente el 20% de
las nuevas madres de EE.UU. seguían amamantando a los seis meses
después del parto, y muchas de estas madres estaban usando suplementos
o fórmula. Esta declaración pone en claro que la AAP desea que la
mayoría de las madres ofrezcan sólo leche de pecho a sus bebés de
menos de seis meses de edad.
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